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La ‘Bomba H’, una nueva página en la amenaza nuclear norcoreana

Ayer el mundo se despertó con la noticia de que Corea del Norte había realizado sin previo aviso una prueba nuclear de una bomba de hidrógeno o bomba termonuclear en su recinto de pruebas nucleares habitual, situado cerca de la frontera con China. En esta entrada hablaré de cómo se desarrollaron los acontecimientos que han desencadenado esta nueva prueba nuclear, la cuarta que realiza el país comunista, así como los antecedentes y lo que puede suceder a partir de hoy en un análisis personal que no necesariamente puede ajustarse a la realidad.

Los antecedentes de la prueba nuclear del 6 de enero
 
Corea del Norte ha realizado tres pruebas nucleares desde que anunció que poseía armas nucleares en el año 2005. En ese tiempo, ha realizado ensayos nucleares de bombas atómicas convencionales en 2006, 2009 y 2013, siendo la prueba del 6 de enero de 2016 la más reciente de una serie de pruebas que, como se puede ver, guardan cierto orden cronológico.
Corea del Sur y del Norte habían logrado este año reducir sustancialmente las tensiones en la Península de Corea tras las reuniones de alto nivel celebradas para solucionar las tensiones derivadas del conflicto de las minas terrestres y todo lo que ello conllevó. Recordemos; Corea del Norte colocó en el paso de soldados de Corea del Sur unas minas de madera (para que fueran casi indetectables a los detectores de minas) a través de la última valla de separación fronteriza en la DMZ o Zona Desmilitarizada. Este ataque se saldó con dos soldados heridos de gravedad, ya que perdieron sus piernas. A este ataque, Corea del Sur respondió instalando altavoces en la parte sur de la frontera que emitían propaganda antinorcoreana en contra del régimen así como información exterior e incluso música surcoreana y programas de radio.
Momento en que Corea del Sur desplegaba más armamento
en la frontera tras el ataque de Corea del Norte a los altavoces
Debido a la instalación de estos altavoces, que se tomó como una provocación por Corea del Norte, el régimen comunista atacó el día 20 de agosto una instalación de altavoces del Sur con proyectiles, de modo que se convirtió en el primer ataque norcoreano sobre suelo surcoreano desde el año 2010 en una escalada repentina de la tensión violenta sin precedentes en Corea. Ataque que, por cierto, tuvo lugar mientras yo estaba visitando la frontera intercoreana, y pude ver el despliegue de tanques y carros de combate desde la base militar en la que me encontraba.
Tras este ataque, ambas Coreas “solucionaron” sus diferencias con una larga reunión, en la que se establecieron varios puntos entre los que se incluía una nueva reunión de mayor nivel. Esta nueva reunión culminó con un acuerdo para rebajar las tensiones que incluyó una ronda de reuniones de familias separadas por la guerra.
Tras todo esto, la tensión no ha hecho más que disminuir. Hasta el día 6 de enero de 2016, que sin previo aviso Corea del Norte hace estallar una bomba termonuclear.
La prueba nuclear
 
Lugar del terremoto causado por la prueba nuclear
El 6 de enero a las 10 AM se detectó tanto por sismógrafos surcoreanos como chinos un terremoto de 5,1 grados muy próximo al recinto de pruebas nucleares de Corea del Norte. En ese preciso instante se levantaron todas las alarmas en la región y Corea del Sur convocó una reunión de emergencia para analizar la situación.
Poco después, Corea del Norte informa de que realizará un comunicado oficial a las 12 PM hora de Pyongyang, 12:30 PM hora de Corea del Sur. En este comunicado, la mujer del telediario norcoreano comunicó con gran regocijo y orgullo que Corea del Norte había probado exitosamente una bomba de hidrógeno o termonuclear, una de las armas más potentes que conoce la humanidad.
Tras el anuncio, todos los temores a una nueva escalada de tensión y violencia en Corea se han disparado, aunque esto afecta más a la geopolítica y a la estrategia bélica que a la vida diaria de los surcoreanos.
¿Qué ocurrirá después de la prueba nuclear?
 
Después de esta prueba nuclear no se esperan grandes cambios en la actitud de Corea del Sur hacia Corea del Norte en relación con las medidas que ha adoptado el Sur tras las otras tres pruebas nucleares norcoreanas, pero sí en la postura de China.
China, principal respaldo político y económico del régimen de Pyongyang, cada vez está más lejos de Corea del Norte y más cerca de Corea del Sur. Tras el salto de China al Capitalismo de Estado en los años 80, los intereses de China en la región están mucho más cerca de Corea del Sur que de Corea del Norte, aunque a China le conviene mantener al régimen de Pyongyang en pie como cortafuegos contra Corea del Sur, ya que Corea del Sur es aliado fundamental de la OTAN y de Estados Unidos, y a China no le interesa hacer frontera con un país de estas características en una hipotética Corea reunificada bajo el sistema actual del Sur.
Sin embargo China está ya cansada de la actitud desafiante de Corea del Norte y en especial de Kim Jong Un, que no hace caso a China a pesar de ser los que les mantienen. Las relaciones entre ambos son cada vez más frías y se puede decir que el respaldo político se ha reducido a bloquear resoluciones en la ONU contra Corea del Norte haciendo uso del derecho a veto chino, pero no existe ya respaldo político de otra índole. Sin embargo sí económico. Sin China, Corea del Norte simplemente no se sostendría. Esta nueva prueba nuclear sin duda va a alejar aun más de Corea del Norte a una ya harta China y les acercará a Corea del Sur, país con quien cada vez tienen más lazos de cooperación política, económica y militar, impensables hace un par de décadas.
Por su parte, Corea del Sur ha anunciado que a partir de mañana día 8 de enero de 2016 volverá a emitir propaganda antinorcoreana a través de altavoces instalados en la frontera, tal y como hizo tras el ataque con minas en agosto que he comentado con anterioridad y que terminó con un nefasto ataque norcoreano contra dichos altavoces.
Está por ver si esta vez se atreven a atacar los altavoces de nuevo, yo opino que no llegará “la sangre al río”.
Por su parte Estados Unidos promoverá junto con Corea del Sur nuevas sanciones económicas a Corea del Norte en la ONU, que se espera que sean también vetadas por China (¿O quizá esta vez ya no?). Corea del Sur ha pedido a China que se unan a ellos en las acciones a tomar contra el Norte por esta prueba nuclear que amenaza la estabilidad política y militar de toda la región.
Sea como sea, la vida en Corea del Sur para los ciudadanos comunes sigue siendo igual que ayer y que hace una semana. Normal. La gente hace su vida, va a trabajar normalmente, sale a beber y a comer con sus colegas y está inmersa en su mundo virtual mientras viaja en metro.
El sentir general de los surcoreanos al escuchar una noticia como la de una nueva prueba nuclear es… “¿otra vez están igual?”. Los medios occidentales magnifican y desvirtúan la realidad cotidiana en Corea del Sur como si el estado de la gente fuera de máxima tensión, cuando en realidad todo sigue igual. De la misma forma que los japoneses han aprendido a convivir con la amenaza de los terremotos desde pequeños porque es lo que siempre han conocido, los surcoreanos han aprendido a convivir con la amenaza de Corea del Norte porque también es lo que han conocido y lo que les ha tocado vivir.
Espero que os haya resultado interesante la entrada y os haya aportado información útil sobre la situación en Corea y la región tras la prueba nuclear.