cerrar
ArtículosCultura

La Zona Desmilitarizada (DMZ)

Hablar de la DMZ, por sus siglas en inglés Demilitarized Zone, es hablar de ruptura, separación, violencia entre hermanos de sangre y una marca de división histórica que persigue a Corea desde 1948.
Sin embargo, en ocasiones, hablar de la DMZ es hablar de esperanza, de reunificación y de turismo. Casi todos los extranjeros que visitan Corea del Sur o Corea del Norte (estos últimos son muy escasos) tienen casi como visita obligada el visitar los alrededores de la DMZ. Los turistas que viajan a Corea del Norte están sujetos a un estricto e inflexible programa turístico hecho por el gobierno el cual controlan un par de “guías”, realmente agentes censores de lo que puedes y no puedes ver o fotografiar, que te acompañan casi hasta al baño, en cuyos programas se incluye la visita a la DMZ como visita totalmente obligada, donde te cuentan la historia bajo su punto de vista manipulado de la realidad. Pero del turismo en Corea del Norte ya hablaré en otra entrada.
La Zona Desmilitarizada o DMZ
 
La franja resaltada en rojo en el mapa es la Zona
Desmilitarizada o DMZ, de acceso restringido.
La Zona Desmilitarizada, que paradójicamente es la zona más militarizada del mundo, es una franja de 4 kilómetros de ancho y 238 kilómetros de longitud que cruza la Península de Corea más o menos por la mitad, en las proximidades del Paralelo 38º de Oeste a Este.
Esta franja es realmente la frontera entre Corea del Norte y Corea del Sur, que actúa como barrera a posibles infiltraciones de espías norcoreanos en Corea del Sur o surcoreanos en Corea del Norte, y además evita que los habitantes de Corea del Norte escapen hacia Corea del Sur en busca de una vida lejos de la pobreza, la represión y el miedo que sufren cada día sus habitantes.
También la existencia de esta franja permite que los civiles no tengan accidentes con las minas, puesto que la DMZ está repleta de minas que datan de la Guerra de Corea (1950-1953) y que aun no han sido retiradas. Tan sólo militares tienen permiso para acceder a las zonas restringidas de la DMZ, que es prácticamente
su totalidad.
Tensiones en la DMZ
 
La DMZ es un área de tensión constante. Conocida como la última frontera de la Guerra Fría, donde se separan los dos últimos únicos países con sistemas políticos opuestos que hacen frontera entre sí: Corea del Norte con una dictadura comunista de carácter represivo y con una sociedad empobrecida y anticuada y Corea del Sur, una democracia parlamentaria capitalista desarrollada y rica.
Seguramente este sea el hecho que lleve a los turistas a visitar la DMZ más que un interés turístico como tal, lo que significa esta zona y ese ambiente arranciado que se respira.
Hay varios momentos especialmente relevantes en cuanto a las tensiones. Las tensiones aumentan cuando un personaje político de cualquiera de las dos Coreas visita la zona, cuando Hillary Clinton visitó la DMZ e incluso entró a uno de los pabellones azules de Panmunjom, o cuando hay que repatriar a alguna persona, viva o muerta, cosa que generalmente se hace a través de la zona de reunión de Panmunjom, entre otros.
Vista de la zona de reunión de Panmunjom, frontera entre
ambas Coreas, fotografiado desde Corea del Norte. El edificio
de detrás de los pabellones pertenece a Corea del Sur.
Esta zona de reunión consta de dos edificios principales, uno a cada lado de la frontera, uno de ellos gestionado por Corea del Norte y otro por Corea del Sur, así como varios pabellones azules de la ONU entre ambos edificios colocados en línea recta simétricamente dejando entre ellos una separación en la que hay dos zonas de suelo de diferentes materiales y colores, de piedra color ceniza la parte de Corea del Sur y de arena la parte de Corea del Norte, y dividiendo ambos suelos una estrecha franja de cemento que representa la frontera entre las dos Coreas en esta zona. Además, hay otros edificios adyacentes de servicios y
comunicaciones intercoreanas.
Para que os hagáis una idea, cuando hay que repatriar un cadáver, por ejemplo desde Corea del Sur a Corea del Norte, varios miembros del ejército norcoreano atraviesan la línea de cemento hasta Corea del Sur, abren la caja del muerto y revisan que dentro no haya algún espía o algún artefacto explosivo. La desconfianza más total entre dos pueblos hermanos divididos por las ideas locas de un régimen insensato como el de Corea del Norte.
Lograr emigrar a Corea del Sur a través de la DMZ es un suicidio casi seguro
 
Pues en efecto, es un suicidio casi seguro. Esta franja de tan sólo 4 kilómetros de ancho está repleta de soldados patrullando, en ambas partes de la frontera. Cualquier movimiento no autorizado o esperado en la zona (de bosque frondoso y montes), es monitorizado a través de cámaras y sensores de movimiento, además de los puestos de guardia situados cada cierto tramo de espacio. Corea del Sur posee tecnología más avanzada de detección de intrusos en la Zona Desmilitarizada entre la que se encuentran los termodetectores, que detectan cuerpos calientes en movimiento, lo que alerta a los soldados de una posible persona merodeando por las proximidades. Además, tanto los soldados de Corea del Norte como los soldados de Corea del Sur tienen licencia para disparar ante la mínima duda de que un intruso esté tratando de escapar/entrar a sus países. Sin contar con las numerosas minas que hay por la zona.
Por tanto cruzar es un camino muy probable hacia la muerte.
Soldados surcoreanos vigilan en la Zona Desmilitarizada
Sin embargo hay algunos desertores norcoreanos que han logrado cruzar de milagro. Aunque se pueden contar con los dedos de las manos, generalmente estos desertores suelen ser soldados del Ejército Popular de Corea (del Norte), que están destinados a la DMZ y que tienen que traicionar, incluso llegando a asesinar a alguno de sus superiores o compañeros para poder cruzar. Este es el caso sonado del último soldado norcoreano que logró pasar a Corea del Sur. La historia en este artículo que podéis leer pinchando aquí seguro
que os resulta interesante.
Lo más “fácil” es desertar desde China, dónde hay varias opciones para poder alcanzar Corea del Sur aunque supone un alto agotamiento físico, puede llevar meses y además un gran desembolso de dinero. Al igual que hay asociaciones surcoreanas e internacionales que ayudan a estos desertores a alcanzar Corea del Sur desde China, también hay muchas mafias, generalmente chinas, que se aprovechan de la situación de desesperación del pueblo norcoreano que desea desertar para ganar dinero.
Ya hablaré de cómo desertar desde Corea del Norte a Corea del Sur en otra entrada en un futuro.
Los túneles de incursión de la Zona Desmilitarizada
 
Se trata de cuatro túneles que conectan subterráneamente Corea del Norte con Corea del Sur a lo largo de la Zona Desmilitarizada. Estos túneles fueron construidos a 1000 metros de profundidad por Corea del Norte con el único fin de incursionarse en Corea del Sur, pudiendo pasar por ellos miles de soldados en pocas horas.
Tercer túnel de incursión norcoreano, visitable para el turismo
Afortunadamente, el 15 de Noviembre de 1974 el ejército surcoreano descubrió el primer túnel, y luego paulatinamente se fueron descubriendo tres más hasta que se descubrió el último en 1990.
Debido a su estrechez, Corea del Norte no podría pasar vehículos pesados a Corea del Sur a través de los túneles por lo que se piensa que el fin de estos túneles no era una invasión a Corea del Sur sino incursiones esporádicas de soldados y espías que desestabilizaran la situación política y el rápido desarrollo económico que estaba teniendo Corea del Sur en aquella época bajo el gobierno del presidente autoritario Park Chung Hee.
Hoy día, algunos de esos túneles norcoreanos han sido habilitados para el turismo y se pueden visitar, llegando hasta la frontera subterránea entre Corea del Norte y Corea del Sur. Los turistas están obligados a ponerse cascos tipo minero ya que por su altura la gente suele darse con la cabeza en el techo. Son realmente interesantes de visitar, aunque no están aconsejados para personas con problemas respiratorios o cardíacos por la diferencia de concentración de oxígeno en el aire y el calor concentrado en el interior de los túneles.
La DMZ como instrumento común de acercamiento seguro
 
Como decía al principio, la DMZ no sólo es tensión y separación sino que también es esperanza y aproximación.
Panorámica del Parque Industrial Conjunto de Kaeseong
Esto se refleja en su máximo esplendor con el Parque Industrial Conjunto de Kaeseong (Corea del Norte), que es un parque industrial donde empresas surcoreanas ponen el capital y los trabajadores norcoreanos son su mano de obra, aunque también hay trabajadores surcoreanos, que generalmente ocupan puestos de dirección y gestión. Esto beneficia más a Corea del Norte que a Corea del Sur, ya que es una pequeña zona capitalista de fabricación de dinero para el régimen dentro de un país aferrado a la idea de comunismo autárquico ortodoxo.
Los trabajadores surcoreanos de este parque poseen un permiso especial del Ejército de la República de Corea y del Ejército Popular de Corea (del Norte) para poder cruzar a diario la frontera. Hay autobuses exclusivos que transportan a estos trabajadores surcoreanos hasta el parque industrial en Kaeseong, Corea del Norte. La distancia desde la frontera a Kaeseong es escasa, de unos 15 kilómetros, aunque el parque industrial está entremedias de Kaeseong y la frontera, a unos 6 kilómetros adentrándonos en Corea del Norte.
Por último os dejo un vídeo donde se ve la repatriación de un cadáver desde Corea del Sur a Corea del Norte a través de Panmunjom, y el protocolo de actuación en estos casos.
Espero que os haya gustado el artículo. Basta con compartir en Facebook y twittearlo si es así.
 
¡Un saludo!