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Mi experiencia comiendo carne de perro en Corea

Antes de leer este post y para evitar malentendidos o comentarios que no vienen a cuento, te pido que si eres una persona con la mente muy cerrada o especialmente sensible en cuanto al consumo de la carne de perro no sigas leyendo esta entrada. Si por el contrario te gusta conocer toda clase de opiniones, ideas y experiencias, no tendrás ningún problema en seguir leyendo.

Dicho esto, voy a empezar explicando los motivos que me llevaron a comer carne de perro. Yo soy una persona a la que le gusta probar cosas raras. Es cierto que tengo ciertas línea rojas, por ejemplo, no suelo comer cosas de aspecto horrible ni tampoco insectos. Antes de volver a Corea me prometí a mí mismo no marcharme del país sin probar dos cosas: el beondegi (crisálidas de gusano de seda hervidas) y la carne de perro. Lamentablemente, no he tenido todavía valor para probar el beondegi, quizás porque me tira más para atrás el hecho de que es un insecto, pero pude probar la carne de perro.

Presentación de la sopa yeongyangtang y la carne de perro

Mi novia ya le había dicho a su padre, el cual es consumidor ocasional de este tipo de carne, que yo tenía interés en probarla. Él se puso muy contento al ver que soy una persona que no se deja manejar por los complejos, pero aún así me advirtió de que esperaba que eso no hiciera que me llevara una idea equivocada de Corea del Sur. Yo le tranquilicé diciéndole que conocía bien toda la polémica que está levantando el consumo de carne de perro en Corea del Sur y que hay movimientos muy grandes en contra de su consumo por parte de los propios surcoreanos. Y en efecto, se ha vuelto bastante impopular de un tiempo a esta parte, especialmente desde el momento en que gracias a la globalización los coreanos han empezado a concebir a los perros como mascotas. Sin embargo, todavía hay muchos coreanos mayores, de la edad del padre de mi novia en adelante, a los que les gusta esta carne y disfrutan comiéndola.

La carne de perro y mi experiencia al comerla

Pedazo de carne de perro

Antes de empezar a comentar mi experiencia con la carne de perro, quiero deciros que todo lo que os contaré a continuación es en base a mi experiencia y es mi opinión. Habrá unas personas que opinen diferente que yo y habrá otras que coincidan con mi punto de vista.

El sabor de la carne de perro no está mal, pero tampoco es rico. No es una carne deliciosa, no es una carne asquerosa, para mí, tan solo es una carne regular. Para mí no tiene comparación con ninguna otra carne. Está muy lejos del sabor de la carne de cerdo y aún más de la de pollo, algo más próxima a la ternera pero todavía demasiado diferente como para decir que se parece. Por eso, lo más sensato sería decir que el perro sabe a perro. No tiene comparación posible. Si alguien quiere saber a qué sabe, lo que debe hacer es ir y probarlo si así lo desea, igual que hice yo.

Presentación de la carne de perro

La textura de esta carne es lo que menos me gustó. Muchos de esos trozos eran bastante grasientos y gelatinosos, algo que yo personalmente detesto en la carne. Para comerla, solía quitar las partes grasientas y de piel para comer solo lo que era carne de verdad, igual que hago con el resto de carnes. Manías mías. Esos trozos de carne sin grasa no estaban mal, pero su alto precio no hacía justicia a su sabor. En el restaurante en el que lo comimos, nos sirvieron unos 150 gramos por alrededor de 20 euros. Una salvajada si se compara con el precio de las carnes “normales” en otros restaurantes.

El plato iba acompañado de una sopa picante, que al comerse con la carne de perro recibe el nombre de
Yeongyangtang (영양탕)
o Boshintang (보신탕), que se traduce como sopa nutritiva o sopa vigorizante. Esa sopa yo no la comí porque soy bastante sensible al picante, y los platos que pican me hacen pasarlo bastante mal.

En definitiva, en lo personal y salvo que me inviten, no volvería a comer carne de perro. Es demasiado cara para no estar ni buena ni mala, para ser simplemente regular. Pero estoy contento de haber roto un tabú conmigo mismo y haber dado el paso de comer carne de perro

El contexto social pasado y actual del consumo de carne de perro

El consumo de carne de perro en Corea del Sur se remonta, como poco, al neolítico. Es decir, estamos hablando de miles de años de tradición gastronómica. A lo largo de la historia, la carne de perro fue considerada en la cultura coreana como un manjar, una carne de alto valor nutritivo que se entregaba incluso como regalo o en ceremonias. En la actualidad, la concepción del consumo de carne de perro es muy distinta.

Respecto a la sociedad surcoreana yo creo que se puede hablar de una sociedad dividida en dos: los jóvenes y los mayores. Ambos estratos de la sociedad son bastante diferentes en un montón de cosas, como su comportamiento, sus modales, su educación, su cultura, su mentalidad o incluso hasta su estatura media. La carne de perro en la actualidad la suelen consumir principalmente gente de los cincuenta años en adelante, que han crecido viendo su consumo como algo normal. También hay personas de esas edades que se niegan a comerla, como la madre de mi novia, que no quiso probarla. Huelga decir que mi novia tampoco la probó, aunque su hermana sí que le dio algún mordisco.

Protestas contra el consumo de carne de perro (Fuente: NY Daily News)

Hoy en día existen un montón de movimientos animalistas en Corea del Sur que exigen la prohibición del consumo de esta carne. En realidad, el consumo de esta carne en Corea es legal pero no está regulada. Los perros no están clasificados como ganado por las leyes sanitarias del ganado surcoreanas. Esto no significa que sea ilegal, sino que simplemente no está regulada por la Ley Sanitaria de los Alimentos. Esto genera un vacío legal que, entre otras cosas, hace que las granjas de perros para el consumo no estén sujetas a inspecciones sanitarias, con lo que se pueden cometer todo tipo de abusos y barbaridades en su cría pero especialmente en su sacrificio, sin ningún control.

Esto es objeto de controversia ya que los que piden que se prohíba aluden precisamente a los derechos de los animales y a las condiciones sanitarias en que los perros de granja son criados y sacrificados. Sin embargo, yo pienso que debe ser la sociedad la que acabe con el consumo de carne de perro pero no prohibiéndola, sino dejándola de consumir y por tanto terminando con su rentabilidad, algo que de momento está lejos de suceder, ya que según un estudio del año 2006, la carne de perro fue la cuarta más consumida tras la ternera, el pollo y el cerdo. Bastante curioso.

A favor del consumo he de decir que no pienso que haya unos animales con más derechos que otros a la hora de ser consumidos. No creo que consumir carne de perro sea peor que comerse un cerdo, un conejo o un pollo. En Corea, si le dices a alguien que en España es muy normal comer conejo, es casi como decir en España que en Corea se consume carne de perro. Pienso que las diferencias culturales hacen que nuestros prejuicios sean diferentes, pero al fin y al cabo son eso, prejuicios. Si uno se quita los prejuicios y abre la mente, verá el mundo y las cosas de otra manera.

Dónde encontrar carne de perro

Como es evidente, comer carne de perro no es tan sencillo como comer otras carnes porque es más difícil encontrar lugares que la vendan. Yo no he visto mercados en donde se venda carne de perro a personas individuales para llevársela a casa y comérsela uno por su cuenta, pero sí he visto un puesto de carne de perro en un mercado tradicional delante de todo el mundo en el que lo cocinan y se come ahí mismo. También, los restaurantes de carne de perro suelen estar algo escondidos. No he visto ningún restaurante que sirva esta carne en una calle principal. Tanto el restaurante en el que yo lo comí como otros restaurantes que he visto estaban en callejones o calles poco transitadas, cercanas, eso sí, a vías principales. Con lo que es conveniente saber de antemano a qué restaurante de carne de perro quieres ir para buscar la dirección e ir, porque yendo a la aventura es bastante posible que no encuentres ninguno.

Os abro un pequeño debate… ¿Creéis que se debería prohibir la carne de perro o debe ser la sociedad la que haga que deje de ser rentable el negocio dejándola de comer? ¿Creéis que hay animales con más derechos que otros a la hora de ser o no consumidos? ¿Comeríais carne de perro si tuvierais la oportunidad?

Referencias

Igual que en todas las entradas sobre gastronomía que escribo, os voy a dejar la referencias del restaurante donde comí carne de perro y el precio por si en algún momento vais a Corea con la intención de probarlo.

Nombre: Yeomchang Yeongyangtang Woorijumulleok (염창 영양탕 오리주물럭)

Dirección: Seúl Gangseo-gu Yangcheon-ro 714 (서울특별시 강서구 양천로 714)

Precio de mi comida: 24.000₩ (19,40€)