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El Observatorio de la Unificación Odusan, una ventana hacia Corea del Norte

Al igual que el año pasado, este año también me he acercado a Corea del Norte para ver un poco qué es lo que se cuece en el reino hermitaño, o al menos lo que nos dejan ver de él, porque no hay prácticamente nada al otro lado del río Imjin-gang. A mi Corea del Norte me fascina. Me fascina porque me resulta inexplicable cómo se puede mantener a unos 25 millones de personas casi completamente aisladas durante casi 70 años sin el menor atisbo aparente de revolución o fractura en el régimen dictatorial que les rige, ni siquiera cuando se hundieron en la más absoluta quiebra con la caída de la Unión Soviética y la posterior hambruna que mató a más de dos millones de personas a finales del siglo XX, algo que se conoció como “la Ardua Marcha“.

Vista de lo que parece una granja norcoreana

Me resulta inexplicable cómo en un mundo totalmente globalizado, con acceso a la información casi sin buscarla y con una tendencia clara hacia el internacionalismo y el progreso, aún exista un país en cuya Constitución ponga que el sistema económico es una autarquía o utilice términos como “dictadura de la democracia” sin que el pueblo en masa se les eche encima.

Vista general de Corea del Norte desde Odusan

Sea como sea, todos estaremos de acuerdo en que Corea del Norte es un lugar fascinante. Un rincón irrepetible en el planeta Tierra donde no existen los atascos de coches porque la gente no puede comprarse uno ni aunque trabaje, o donde en la mismísima capital del país se corta el alumbrado público a las diez de la noche salvo aquel que alumbre alguna de las jetas o estatuas de los dictadores líderes.

La separación de las dos Coreas es un drama nacional del pueblo coreano que nos entristece a todos, desde los que estamos a favor de la democracia y la libertad de las personas como a aquellos que defienden regímenes criminales que utilizan la fuerza del adoctrinamiento y de las armas para someter a un pueblo que es esclavo de su propio destino. Esta separación nacional no se percibe demasiado en el día a día de Corea del Sur. No es un asunto en el que los surcoreanos se paren a pensar a diario ni que les preocupe en sus quehaceres. Con ir al trabajo, ganarse un sueldo, pagar sus facturas y divertirse en sus ratos libres, tienen más que suficiente. Creo que a los que somos extranjeros nos llama mucho más la atención que a ellos mismos, porque al fin y al cabo eso es lo que la mayoría de los surcoreanos han conocido desde que han nacido.

Freedom Highway y punto más cercano a Corea del Norte

Por este motivo, tanto el año pasado como este me he acercado lo más que he podido a Corea del Norte. El año pasado contraté un tour por la DMZ y la JSA con el fin de visitar Panmunjeom, algo que me resultó imposible ya que justamente el día que yo fui a la frontera (20 de agosto de 2015) a Corea del Norte le dio por atacar unos altavoces surcoreanos y nos evacuaron de toda la zona fronteriza. Sin embargo, este año en lugar de ir a Panmunjeom he elegido otro lugar desde el que se ve Corea del Norte muy bien: el Observatorio de la Unificación Odusan.

El observatorio de la unificación

Anualmente, Corea del Sur invierte ingentes cantidades de dinero en promocionar la reunificación pacífica y la concordia de la nación coreana como una sola. Parte de estos fondos son destinados a obras e instalaciones educativas para concienciar a los surcoreanos de todas las edades de lo importante que es seguir luchando por el objetivo común de reunificar Corea algún día. Una de estas obras es el Observatorio de la Unificación Odusan, una gran centro de exposiciones y juegos para niños que cuenta con azoteas y balcones con telescopios gratuitos desde los que se puede ver bien Corea del Norte. El observatorio se encuentra en el término municipal de la ciudad de Paju, que hace frontera con Corea del Norte. Se puede acceder en transporte público, aunque yo conduje hasta él ya que llegar en coche es más sencillo que estar al tanto de los transfers y las frecuencias de los buses que suben hasta allí.

Maqueta del área

El centro consta de varias plantas. Algunas de las principales son la planta más baja de todas en la que hay una gran área educativa para niños con juegos, pantallas táctiles y actividades educativas en pos de la reunificación. Imagino que será visitado de forma habitual por colegiales. En la primera planta, por la que se entra, hay un gran hall y exposiciones. La segunda planta es más de lo mismo y en la tercera hay un salón de actos con una maqueta de toda la zona en la que se puede apreciar bien la cercanía a Corea del Norte desde el punto en el que te encuentras.

Las vistas de Corea del Norte desde Odusan

Pequeña villa norcoreana

Las vistas desde el observatorio son impresionantes. Francamente, quitan la respiración. Te hacen sentir tan impotente al pensar que a tus pies está la mayor cárcel del planeta que es difícil explicar esa sensación. Cada vez que miraba por uno de los binoculares y veía a norcoreanos moviéndose entre el campo, muchos de ellos en grupo, no podía evitar pensar en ellos y en lo diferentes que son sus vidas respecto a sus vecinos libres del Sur.

La franja de Corea del Norte visible desde el observatorio es bastante grande, porque el monte Odusan es relativamente alto y, al estar al borde del río Imjin-gang, la zona es muy llana.

Granja con, al menos, dos norcoreanos. ¿Los encuentras?

Había pequeños pueblecitos de casas viejas y mal cuidadas, de aspecto muy pobre, de las que se veía claramente, por ejemplo, el mal estado de sus tejados y algunos de sus muros. También había edificios bajos pero más grandes, que podían ser granjas, ya que es alrededor de estos edificios donde se veían pasar a más norcoreanos, principalmente en parejas o en grupos de tres a diez personas, que se supone que serían comandos de trabajo agrícola. En Corea del Norte, debido a la falta de mecanización del campo, es muy habitual que el cuidado de las tierras se haga mediante una gran cantidad de mano de obra en lugar de con tractores. En toda la zona, solo vi lo que parecía un viejo tractor que estaba aparcado y un autobús que se supone que llevaba a los trabajadores desde la granja a sus viviendas.

Contraste entre la deforestación del Norte y la frondosidad del Sur

Otra de las cosas que más me llamó la atención fue la grave deforestación que existe en Corea del Norte. Esto es algo de lo que yo ya me había informado a través de internet anteriormente, pero no me esperaba que el contraste fuera tan radical. Yo pensaba que las zonas más desertificadas estarían más al norte, donde el clima es peor en invierno y por tanto menos propicio para que los árboles se repongan de las talas. Pero el caso es que la deforestación estaba frente a mis narices, mientras miraba detrás mío o a mis lados y lo único que veía eran frondosos bosques en el lado surcoreano, no habiendo en absoluto ninguna diferencia climática en una vista que no superaba los 4 kilómetros de distancia.

Casitas norcoreanas

Por tanto no había ninguna excusa para no asegurar que el sistema socialista de Corea del Norte acaba con la naturaleza a pasos agigantados mientras que la capitalista e industrializada Corea del Sur la preserva bastante bien. Esto se debe fundamentalmente a que Corea del Norte es tan pobre que ni siquiera puede importar gas y petróleo de China, uno de los países que más combustibles produce y que apenas les sanciona económicamente, y ello les hace talar indiscriminadamente los árboles de los montes para tener leña con la que calentarse en invierno y cocinar. Es triste, pero es una realidad que su sistema económico y político ha acabado con una buena parte de los bellos parajes de la mitad norte de la península coreana.

Contraste entre los rascacielos del Sur y las casuchas del Norte desde el mismo lugar

Ver que dos mundos tan diferentes están separados por un río y por apenas 400 metros en su lado más próximo me pareció francamente triste a la vez que impresionante. Animo a todos los que viajéis a Corea a visitar el Observatorio de la Unificación Odusan, porque es un lugar que no solo ofrece unas vistas magníficas de Corea del Norte, sino que además te invita a reflexionar sobre las consecuencias que pueden traer las locuras de un grupo de hombres que se imponen sobre toda una masa.

Referencias

Si quieres visitar este lugar deberías saber los datos básicos para llegar allí. Estos datos están ampliados en la página oficial de turismo de Corea, Visita Corea.

Dirección: Gyeonggi-do, Paju-si, Tanhyeon-myeon, Pilseung-ro 369 (경기도 파주시 탄현면 필승로 369)

Horarios: De noviembre a febrero→ 09:00-16:30. De marzo a octubre→ 09:00-17:00. Los lunes cierra.

Precio de la entrada: Adultos: 3.000₩. Niños y adolescentes: 1.600₩. Ancianos e infantes: 1.000₩

Teléfono: 031-945-3171